Presentación

Presentación

La Universidad actual, en la línea de su tradición crítica y orientadora de las acciones de la sociedad, está llamada a ser agente de calidad educativa y espacio en el que la sociedad se revise a sí misma, adquiera competencias para transformar sus prácticas y avance en el diseño y la construcción de un futuro sostenible. Ello se concreta en el compromiso social universitario, apoyado en el principio que promueve una educación de calidad para todos, articulado en relación con los vectores de finalidad (la Universidad se orienta a servir al bien público y no al capital privado) y de identidad (ella se construye desde la diversidad cultural y la idea de paz).

El compromiso social lleva a que la Universidad trabaje por el perfeccionamiento social mediante el desarrollo de la equidad, la ciencia, el pluralismo ideológico, la ética social, la memoria histórica y la creación de masa crítica (Rojas Mix, 2007). El compromiso social implica el efectivo involucramiento de la Universidad con los sectores vulnerables de la sociedad, para trabajar en la valorización, promoción y construcción de una vida social menos desigual e inequitativa y más incluyente y justa. En tal sentido, las instituciones de Educación Superior (IES) tienen la responsabilidad de hacer avanzar la comprensión de problemas con dimensiones sociales, económicas, científicas y culturales, así como la capacidad de hacerles frente, para lo cual deben asumir el liderazgo social en materia de creación de conocimientos, estimulando el pensamiento crítico y la ciudadanía activa para abordar retos asociados a la desigualdad, la explotación del planeta y la comprensión humana (CRES, 2008). Tales compromisos dan contenido a las políticas institucionales que incluyen derechos y deberes sociales entendidos como política de calidad que transforma los procesos de investigación, formación, gestión institucional y participación social.

La visión actual supera el enfoque reducido a la gestión de impactos, avanzando en la activación de un efecto sistémico transformador de mutuo aprendizaje e interdependencia constructiva entre los actores sociales, entendido como gestión responsable de la diversidad, la complejidad y la conflictividad.

El compromiso social y sobre todo la formulación de los deberes humanos que deben fomentar la educación superior son expresión de la proyección social de la Universidad, dinámica relacional que expresa la calidad de los actores, procesos y resultados de la acción universitaria.

Los deberes institucionales y sociales activan el Potencial Social de la Universidad (PSU), conformado por el potencial de innovación (producción de conocimiento e innovación), el potencial de transformación (formación de ciudadanos activos y agentes de corresponsabilización) y el potencial de armonización (políticas de frente a los desafíos sociales y territoriales).

El eje temático sobre los desafíos sociales, compromiso y deber social, articula estrategias valiosas para integrar la herencia histórica de la universidad, el papel actual de la universidad en sociedades complejas y conflictivas y el aporte al futuro de la sociedad, mediante iniciativas que hagan operativos los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Humberto Grimaldo Durán Ph D
Coordinador Eje Desafíos Sociales