Pedro Pablo Rosso

Pedro Pablo Rosso

Chile

Institución:

Rector Emérito, Pontificia Universidad Católica de Chile. Past President

Organización de Universidades Católicas de América Latina y El Caribe.

La Responsabilidad Social Universitaria en las Universidades del Siglo XXI.

El término “responsabilidad social” se originó en el mundo de las empresas para designar a la cultura empresarial que busca generar un impacto positivo en la sociedad. Esa actitud ética se expresa mediante procesos que favorecen a quienes trabajan en ella, sus clientes, el medio ambiente y la comunidad.

Cuando ese concepto fue adoptado por las universidades con el nombre de “responsabilidad social universitaria” (RSU), inicialmente fue usado en referencia a cualquier acción realizada por miembros de la comunidad universitaria en beneficio de la sociedad. Posteriormente, la RSU incorporó una reflexión sobre la misión de la universidad con respecto a su entorno social y los problemas que lo aquejan, reconociendo en ellos sus propias fallas, como: la escasez de contenidos éticos de los programas de estudio o las implicancias sociales de los conocimientos generados por sus académicos. De esta manera la RSU se transformó en un proyecto de reforma que proponía situar a la Universidad como protagonista del desarrollo social equitativo, mediante la formación de ciudadanos honestos y emprendedores y el aporte de conocimientos.

Aunque esos enfoques perduran, actualmente la RSU es considerada una de las dimensiones de la vida académica en las “universidades del Siglo XXI”. Ella involucra todas las actividades de docencia, investigación y extensión que vinculan a las comunidades universitarias con la sociedad. La literatura anglosajona denomina “engaged scholarship” ese intercambio de conocimientos y experiencias mutuamente beneficioso.

Es el compromiso académico que suscita la pregunta sobre el sentido de la institución universitaria y expresa la toma de conciencia relativa al papel de las universidades como forjadoras de la historia. Mediante la formación de personas ellas pueden generar cultura, vale decir ethos social y, por su capacidad de producir conocimientos, aportar soluciones para los problemas que obstaculizan el desarrollo integral y son causa de marginación y pobreza.